A la Dirección de Contenidos de Todo en Contra
A la comunidad universitaria
A la opinión pública
P R E S E N T E
Ante la situación actual por la que atraviesa nuestra Institución, como integrantes del personal administrativo de la Universidad Autónoma del Estado de México, nos permitimos expresar respetuosamente, y de manera anónima por razones de seguridad y para evitar represalias, la profunda preocupación que compartimos muchos trabajadores ante las condiciones laborales actuales y las practicas institucionales que han deteriorado nuestro entorno y desarrollo profesional.
El personal administrativo es un pilar fundamental para el desarrollo de las funciones universitarias. Sin embargo, por años, se ha mantenido silencioso pese a enfrentar día a día un sistema caracterizado por:
- Nepotismo, en la asignación de cargos y funciones, en donde prevalecen los vínculos familiares y personales por encimade la experiencia y el mérito.
- Corrupción y favoritismos, que bloquean el acceso a plazas o ascensos para quienes realmente los han ganado con ética, trabajo y antigüedad.
- Asignaciones laborales opacas, pues las plazas se entregan sin convocatorias públicas ni criterios claros.
- Estancamiento profesional, sin oportunidades reales de crecimiento, sin acceso efectivo a procesos de capacitación, ni reconocimiento institucional.
- Desigualdad salarial, pues un reducido grupo percibe remuneraciones considerablemente elevadas, mientras que la mayoría del personal operativo, responsable de las funciones esenciales del día a día, recibe salarios raquíticos.
- Ausencia de un escalafón que permita el desarrollo profesional y económico del personal de base. Las recategorizaciones, en teoría destinadas a reconocer el mérito y la antigüedad, resultan ser meramente simbólicas o arbitrarias, sin un impacto real en las condiciones laborales, lo que perpetua un sistema injusto y desmotivador.
En general, el ambiente laboral para el personal administrativo carece de condiciones laborales justas, de expectativas de desarrollo y, en algunas áreas, de un trato digno. Esta situación genera un profundo malestar entre el personal, afecta la eficiencia del trabajo y contribuye a un clima de frustración, desgaste emocional y desconfianza hacia las autoridades universitarias.
Por ello, quienes servimos desde el ámbito administrativo universitario también merecemos una universidad ética, equitativa, y transparente. En ese sentido, exigimos:
- Procesos de asignación de plazas, recategorizaciones y ascensos escalafonarios claros, del dominio público basados en el mérito y desempeño personal.
- Medidas concretas contra el nepotismo, la corrupción interna, y cualquier clase de favoritismo personal.
- Programas de desarrollo profesional accesibles y efectivos para el personal administrativo.
- Trato digno, igualitario y respetuoso a todas y todos los trabajadores.
- Es urgente un ajuste integral en el tabulador salarial, con el fin de asegurar que las categorías reflejen de manera justa y coherente las funciones reales que desempeñan los trabajadores. Un tabulador actualizado y equitativo permitiría reconocer adecuadamente la responsabilidad, la carga laboral y la experiencia del personal, promoviendo una estructura organizacional más justa y funcional.
Hacemos un llamado urgente a las autoridades para que escuchen estas voces que, aunque muchas veces calladas por miedo, inseguridad, incertidumbre, exigen y merecen justicia, transparencia y dignidad.
Confiamos en que se tomarán cartas en el asunto y se abrirán espacios reales de diálogo, responsabilidad conjunta, y transformación.
Atentamente:
Personal administrativo de la UAEMéx


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