«Mi esposo lleva la mitad de su vida preso por un delito que no cometió”, exigen amnistía para Juan Carlos Michaca

Juan Carlos Michaca cumplió 21 años en prisión por un homicidio que, asegura, no cometió. Por eso, este viernes, familiares y colectivos marcharon para exigir su libertad y denunciar la fabricación de culpables por parte del Estado.

Eran las 3 de la madrugada cuando Juan Carlos fue detenido arbitrariamente por policías ministeriales vestidos de civiles que no tenían una orden de aprehensión en su contra. Apenas tenía 19 años. A la detención siguió la tortura: lo ahogaron en un tambo con agua, lo golpearon y lo amenazaron de muerte para obligarlo a declararse culpable, cuenta en entrevista Alejandra, esposa de Juan Carlos.

Alejandra también denunció que el proceso estuvo plagado de irregularidades: “los policías ministeriales dicen que lo detuvieron a las 10 am, en una camioneta, con un arma en la cintura y que confirmó que sí mató a una persona”; sin embargo, esta declaración fue desmentida con documentos de la policía municipal de Ecatepec, que también acudió a la detención en el domicilio.

Por estas razones la familia Michaca ha presentado dos solicitudes de amnistía. La primera se presentó ante el Congreso del Estado de México, pero no han tenido respuesta. La segunda fue solicitada ante la Comisión de Derechos Humanos de la entidad (Codhem), pero sigue en revisión el caso.

La Ley de Amnistía en el Estado de México entró en vigor en 2021 y su objetivo es liberar a personas que cometieron delitos de bajo impacto, pero también puede ser otorgada a personas sentenciadas con delitos graves, siempre y cuando se demuestre, desde un organismos de derechos humanos —ya sea estatal, nacional o internacional— que hubo violaciones a los derechos o irregularidades en los procesos.

Alejandra denuncia que Juan Carlos fue víctima de la criminalización, ya que lo culpan por ser joven y vivir en una colonia conflictiva, en Jardines de Morelos, Ecatepec: “ocurría demasiado que criminalizaran a los jóvenes de la colonia, un lugar conflictivo, en donde la economía y todo lo que existía alrededor se prestaba [para] que se pensara que era un lugar de jóvenes que solían delinquir”.

La mitad de una vida en prisión

Juan Carlos fue sentenciado a 70 años por homicidio, lleva un poco más de la mitad de su vida en la cárcel. “Ha sido muy devastador en cuanto a nuestras persona y en cuanto a la individualidad de él […]. Lleva más años viviendo en prisión que en libertad”.
Pese a la “destrucción del sistema”, Alejandra y Juan Carlos decidieron continuar con su proyecto de vida y formar una familia. Ahora son padres de dos hijos. Pero ella no minimiza la lucha ni idealiza su amor, ha sido difícil pelear contra la injusticia pero, dice, tienen la verdad de su lado y eso les llena de esperanza para seguir resistiendo a un sistema que criminaliza a la gente pobre y morena. Ahora lo que exigen es el compromiso de las autoridades para revisar el caso con perspectiva de derechos humanos y otorgarle, por fin, la libertad por la que tanto ha peleado la familia de Juan Carlos.

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