El proyecto de presupuesto educativo para 2026 a nivel federal prioriza la entrega de becas directas, pero recorta de manera significativa los recursos destinados a la educación media superior y superior, por lo que esta última tendrá el financiamiento más bajo en lo que va del siglo. Un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) recientemente publicado y el caso concreto de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex) ilustran una paradoja: mientras se anuncia un apoyo económico masivo a estudiantes a través de transferencias, las instituciones educativas públicas ven disminuir su capacidad para operar, ampliar cobertura y atender demandas históricas de infraestructura y gratuidad.
El presupuesto educativo total para 2026 será de 1.2 billones de pesos, equivalente al 4% del PIB, por debajo del 8% establecido en la Ley General de Educación y del promedio de la OCDE (5%). El mayor crecimiento (7.3%) se concentra en educación básica, impulsado por la universalización de la Beca Rita Cetina en primaria, que podría beneficiar a 9.8 millones de familias adicionales.
En contraste, la educación media superior sufrirá un recorte real del 3% y la superior del 4%. Este último nivel acumula una caída real del 40% desde 2015. Por primera vez, el monto total destinado a becas en todos los niveles (201 mil millones de pesos) superará en un 10% al presupuesto asignado directamente a la educación superior (181 mil millones). Instituciones como la UNAM y el IPN enfrentarán reducciones del 3% y 2%, respectivamente, mientras que las aportaciones a universidades estatales cayeron 7.2%.

El caso UAEMex: paro histórico, presupuesto insuficiente
Esta tendencia nacional se materializa en la UAEMex, que en 2025 vivió el paro estudiantil más largo de su historia con demandas de gratuidad, comedores comunitarios y mejoras de infraestructura. Sin embargo, el presupuesto aprobado para 2026 por el Congreso del Estado de México es de $6,484.5 millones de pesos, un aumento nominal de apenas 0.735% respecto a 2025 ($6,437.2 millones).
Dado que la inflación anual 2025 cerró en 3.72%, este incremento representa en realidad un recorte en términos de poder adquisitivo. El desglose revela una disminución de los recursos federales etiquetados (0.01%), un aumento en la aportación estatal (4.79%) y una reducción de $100 millones de pesos en la recaudación propia por descuentos en colegiaturas.
Pese a las evidentes necesidades de fortalecimiento financiero, las autoridades universitarias no hicieron pública la realización de alguna gestión para solicitar más presupuesto, de hecho, el Consejo Universitario aprobó en octubre un anteproyecto con un monto aún menor al finalmente asignado.
La situación de la UAEMéx es solo una muestra de la situación que atraviesan las universidades, cuyos recortes y malos manejos dejaron un 2025 lleno de paros y protestas en distintas instituciones, autónomas y no autónomas.
Advertencias de IMCO
El IMCO advirtió que la falta de inversión en infraestructura universitaria pone en peligro la meta de aumentar la cobertura en educación superior del 29.3% al 33% al final del sexenio, lo que requiere crear al menos 217 mil nuevos espacios en instituciones públicas. El programa de expansión de planteles para media superior y superior enfrenta una reducción real del 0.5%.
“La meta del Plan México será difícil de cumplir sin presupuesto”, sentencia el análisis, subrayando el estancamiento en la matrícula y una menor eficiencia terminal.


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