Por Lía Ramírez
Esta mañana el Centro Toluqueño de Escritores (CTE) llevó a cabo una asamblea extraordinaria con el fin de abordar el tema del posible desalojo que el Ayuntamiento de Toluca pretende hacer de las instalaciones que se encuentran concedidas CTE en la figura de comodato.
Un nutrido número de asociados y simpatizantes se reunieron en las instalaciones ubicadas en la Plaza Fray Andrés de Castro, donde Juan Hinojosa, presidente del CTE, explicó que el contrato de comodato está vigente y que las actividades son constantes y variadas, además de que es un sitio de confluencia de múltiples manifestaciones culturales.

En este sentido, la que podría ser una razón para rescindir el contrato –que el espacio deje de utilizarse para los fines para los cuales fue destinado– no sólo no se ha impulsado y por el contrario, el CTE ha cultivado la formación de escritores, quienes con un programa de becas han desarrollado proyección local, estatal e incluso nacional.
Los participantes coincidieron en que el espacio que ocupa el CTE no sólo debe mantenerse, sino que debería recibir más apoyo por parte de las autoridades municipales. En la asamblea se expresó el desacuerdo frente a políticas en las que se quiere atentar contra la cultura local, pues un gobierno que se dice de izquierda debería impulsar las manifestaciones artísticas de sus habitantes.

Hinojosa mencionó que desde el inicio de la actual administración municipal ha tratado de acercarselas autoridades sin éxito, una señal más del desinterés del actual gobierno por los temas culturales.
Lo que se pretende hacer con el centro no es un hecho aislado sino acciones conscientes de desmantelamiento de instituciones culturales y colectivos artísticos para sustituirlo por ocurrencias y costosas contrataciones de celebridades comerciales, como sucedió en el Festival del Alfeñique.
También se mencionó que la defensa del CTE no debe ser sólo jurídica sino política y de defensa de los derechos sociales culturales de los habitantes en Toluca, representados en múltiples organizaciones sociales, para evitar la banalización de la cultura y la gentrificación cultural del municipio que antepone intereses neoliberales de apropiacion de espacios emblemáticos de la ciudad.
Entre los acuerdos de la asamblea se estableció generar una estrategia de defensa jurídica; procurar un diálogo con las autoridades municipales con miras a establecer un convenio de colaboración más extenso que fortalezca el centro y pugnar por que la sede de trabajo del CTE sea considerado patrimonio cultural por su relevancia.
Los avances se derán a conocer a través de las redes sociales del Centro y el caso será visibilizado de distintas maneras, como en la organización de un festival cultural el próximo sábado 17 de enero.


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